LAS FARC ENTRARON HASTA EPM, INEXPLICABLE, RABIA Y DESILUSIÓN
7 ago 06
Hoy lunes festivo, día de la posesión del segundo mandato de Álvaro Uribe, me levante muy temprano a ver todo el bombo que le hace el canal RCN a dicho evento, cuando muestran una noticia, que es sencillamente inexplicable.
“El Ejército capturó en Aguadas, Caldas, a Freddy Escobar Moncada, catedrático de la Universidad de Antioquia e integrante de la junta directiva de las Empresas Públicas de Medellín (EPM). El subversivo reconoció militar en las Farc. Noticias RCN"
Quiero exponer mi punto de vista sobre el hecho y no me pude aguantar hasta el miércoles que es el día que por lo general se escribe en este blog, mi punto de vista se divide en tres, la noticia es inexplicable, da rabia, da desilusión.
Primero es inexplicable porque EPM es una de las empresas de capital público de mejor desempeño, se caracteriza por su visión, su organización impecable pero aquí, quedo mal definitivamente el departamento de recursos humanos. Hoy por hoy cuando uno va a ingresar a una empresa le preguntan hasta como se llama el perro que tiene la abuela de uno en la casa y como es posible que este señor haya burlado a una empresa que se debe cuidar en los más mínimos detalles. Además es inexplicable que un catedrático se deje llevar por aires de una revolución falsa que se cultiva con los dineros ilegales, el narcotráfico, el secuestro y los ataques a la población civil.
Rabia, porque las FARC están tratando de dañar e involucrarse con las pocas empresas publicas que lo hacen bien, deberían involucrarse con los capitales privados que explotan a sus empleados y poco le aportan al país, pero con una empresa que ha demostrado que lo publico si pude funcionar y que es un negocio rentable, que mal.
Desilusión, porque aun alguna parte de la academia y muchos grandes intelectuales de este país siguen convencidos que las FARC son el ejercito del pueblo y que su lucha es verdadera y es por el bien del país. Eso es una falacia, una mentira, la lucha de las FARC, se convirtió en una cosa de poder, de dinero, de narcotráfico, asesinos sin pudor, que no tiene objetivos claros y que quieren destruir lo poco que queda del país, después de 50 años, de una guerra sin razón; que en un principio tuvo sus orígenes validos, pero que con el tiempo muto, como mutaron sus buenas intenciones.
Finalmente, como todos los días espero que los cabecillas de las FARC dejen de hacernos tanto daño y que piensen un poco mejor que es lo que están haciendo, que es lo que van a conseguir y si tanta sangre y acabarnos entre nosotros mismo de verdad tiene razón.